PIE DIABETICO
De la misma forma que el endocrino debe atender las interacciones metabólicas sistémicas en el paciente diabético, el podólogo juega un papel similar respecto a la atención y cuidados periódicos en las repercusiones que estas alteraciones tienen en el pie del paciente diabético.
“Del total de los diabéticos el 15% de ellos presentarán alguna vez en su vida problemas en el pie”.
El 35% del total de pacientes requiere tratamiento curativo y/o preventivo urgente por parte de un podólogo por problemas dermatológicos.
El 60% de todos los pacientes presenta alteraciones ungueales tributarias de tratamiento podológico.
Las hiperqueratosis y helomas en los pies de los diabéticos tienen un riesgo mayor de padecer una ulceración que quien no las tiene.
Colaboramos con el programa preventivo del SESCAM para la atención a los diabéticos.

El podólogo trabaja en dos niveles de prevención:

Prevención primaria:
Se basa en la revisión periódica (exploración vascular y neurológica) de los pies de los pacientes diabéticos que no requieren ninguna actuación terapéutica, ya que no presentan ninguna deformidad en el pie, ninguna lesión en la piel y que tienen la sensibilidad conservada, la actuación del podólogo es la revisión y el consejo podológico, bien personalmente o mediante campañas preventivas.

Prevención secundaria:
(Detectar y tratar el pie de riesgo y evitar progresión de la enfermedad)


La clave del tratamiento de la úlcera en el diabético es:
• Curar la úlcera (desbridamiento, gestionar la humedad y controlar la infección)
• Descargar el pie afectado, mediante descargas provisionales o definitivas (ortosis digito metatarsales de silicona o plantillas).
• Reposo

El Podólogo identifica, diagnostica y trata las lesiones típicas del pie en el paciente diabético y las corrige mediante las diversas disciplinas terapéuticas que utiliza. (quiropodía, ortopodología, cirugía etc.) a veces en colaboración con otros profesionales como el Enfermero, el cirujano vascular etc.
La primera actuación terapéutica del podólogo será desbridamiento de las hiperqueratosis que estén presentes en el pie o en ulceras plantares y posteriormente la confección de una descarga provisional o definitiva de la lesión del pie-ortopodología, previa exploración biomecánica del pie.
”Se debe eliminar toda la hiperqueratosis periulcerosa para observar bien la verdadera dimensión de la úlcera, para continuar con desbridamiento mecánico, enzimático y/o autolítico, en la mayoría de las ocasiones no será necesario el uso de anestesia porque no existirá dolor al carecer de sensibilidad, y continuar con curas en ambiente húmedo…”
Prevención terciaria: (Diseñar ortosis, equilibrar la alteración de la deambulación y evitar la progresión de la enfermedad) En ocasiones el podólogo realiza elementos sustitutivos para aquellos pacientes que han sufrido perdida de dedos, para evitar que los dedos adyacentes puedan desviarse.