FACTORES DE CRECIMIENTO (PRG)
Plasma Rico en Plaquetas:
Marshall Urist describió en 1965 las proteínas morfogenéticas óseas (BMPs) y desde entonces se han sintetizado (obtenido artificialmente) estas y otras proteínas, que nuestro organismo posee de forma natural en la sangre y particularmente en las plaquetas.
El uso de plasma autólogo pobre en plaquetas (PPP) se remonta a los años 80 en EE.UU., que mediante máquinas de extracorpórea y como subproducto de la aféresis de multicomponentes, se separaban los componentes de la sangre del paciente y mas tarde se empleaban durante el acto quirúrgico como elemento hemostático o gel adhesivo, rico en fibronectina, factor de Von Willebrans, vitronectina, trombospondina y otras proteínas adhesivas.
Paralelamente al uso del plasma pobre en plaquetas, en 1982 Knighton y cols. descubren el potencial de los factores de crecimiento como estimuladores de la curación de lesiones y heridas.

No es hasta principios de los años 90, que se empieza a emplear el plasma rico en plaquetas (PRP) como regenerativo tisular en cirugía y bioestimulación, gracias a su alto contenido en proteínas solubles, como son los factores de crecimiento, capaces de regular acontecimientos clave en la regeneración de tejidos como son: La proliferación celular, la quimiotaxis (migración celular dirigida), la diferenciación celular y la síntesis de matriz extracelular.
Aparecen sistemas y equipos específicos para separación de los componentes sanguíneos, de coste inferior a los equipos de aféresis, que utilizando menor volumen de sangre inicial consiguen una alta concentración de plaquetas y en factores de crecimiento o agentes señalizadores.
Los sistemas de última generación, no sólo separan los componentes, sino que además los concentran, dejando el plasma rico en agentes señalizadores preparado para su activación y aplicación.
Hoy conviven dos sistemas básicos para la obtención del Plasma: Sistemas cerrados automáticos o semi-automáticos y sistemas abiertos manuales.
Los primeros, de tecnología mayoritariamente americana y elevado coste en maquinaria y material desechable, que requieren de dos centrifugaciones y en algunos casos no llegan a separar algunos de los componentes sanguíneos no deseados en regeneración, como son los glóbulos blancos.
Los segundos más económicos, son de alto riesgo por contaminación, además de ser mucho más incómodos y de lento desarrollo de obtención, sin embargo son más flexibles que los automáticos y dejan separadas las moléculas proteicas o glicoproteicas pro-inflamatorias.

Tecnología PROTEAL:
Los sistemas y equipos de PROTEAL para separación, concentración y obtención de plasma, recogen la experiencia acumulada durante estos años para ofrecer lo mejor de cada técnica:
• Sistema mixto: cerrado (sin contaminación) y manual (flexible, preciso, sencillo)
• Pequeños volúmenes de sangre
• Una sola centrifugación
• Menor tiempo de obtención
• Total estanqueidad, evitando contaminación externa
• Concentrados de plasma adecuados a la regeneración de casi todo tipo de tejidos
• Optima relación calidad/precio
• Flexibilidad en volúmenes de sangre, volúmenes de plasma total y del volumen y concentración de las fracciones ricas y pobres en proteínas solubles (factores de crecimiento / agentes señalizadores), dependiendo de la aplicación.
• Según el objetivo a seguir (bioestimulación, regeneración, adhesión, hemostasia..), se pueden variar los parámetros de obtención para conseguirlo.
• Adaptable a cualquier protocolo de obtención actual
• No es necesario seguir complejos cursos de adiestramiento o tener un alto nivel de habilidad para poder utilizarlo
• Equipos diseñados para uso intraoperatorio con esterilidad total de sus elementos.